sábado, 31 de diciembre de 2011

Irak celebra retiro tropas EEUU como un "nuevo amanecer"

Sábado 31 de diciembre de 2011
Por Ahmed Rasheed

BAGDAD- El primer ministro Nuri al-Maliki declaró el sábado un nuevo amanecer mientras Irak celebraba la partida de las tropas estadounidenses, en una ceremonia realizada en medio de fuertes medidas de seguridad y sin la presencia de los rivales políticos del líder chiita.

Irak se vio envuelta en su mayor crisis política en un año cuando las últimas tropas estadounidenses se replegaron el 18 de diciembre y Maliki buscó arrestar al vicepresidente suní Tareq al-Hashemi, amenazando la frágil coalición de Gobierno compuesta por chiitas, suníes y kurdos.

El sábado expiró un pacto de seguridad acordado en 2008 por el entonces presidente estadounidense George W. Bush y fue el último día del repliegue de los soldados extranjeros de Irak, casi nueve años después de la invasión que derrocó al dictador Saddam Hussein y permitió a la mayoría chiita asumir el poder.

Excepto por un pequeño contingente vinculado a la embajada estadounidense en Bagdad, el último de los soldados del país norteamericano dejó Irak hace dos semanas.

"Declaro este día, el 31 de diciembre, en el que se completa el retiro de las fuerzas estadounidenses de Irak, como un día nacional", sostuvo Maliki en una ceremonia televisada, rodeado por guardias de seguridad en uniforme.

"Es el día de Irak. Es una fiesta para todos los iraquíes. Es el amanecer de un nuevo día en la Mesopotamia (...) Su país es libre", agregó.

Maliki dijo que continuaría trabajando para mantener la libertad y "el respeto por la diversidad política, intelectual y religiosa".

Previamente, miles de iraquíes recibieron un mensaje de texto a sus celulares con el nombre "AL MALIKI"."Los felicito y saludo a nuestro orgulloso pueblo iraquí en un gran día para la historia. (...) Mi amor y respeto para tí y tu familia. Tu hermano Nuri al-Maliki", decía el mensaje.

Cientos de personas asistieron a la ceremonia en el estadio deportivo de Bagdad, pero había pocas señales de Iyad Allawi, jefe del bloque político multisectario Iraqiya, del jefe suní del Parlamento o de otros rivales políticos clave.

La calle donde se encuentra el estadio estaba rodeada por soldados y policías. Helicópteros militares sobrevolaban la zona y francotiradores ocuparon posiciones en edificios cercanos.

La medida de Maliki contra Hashemi, acusado de dirigir escuadrones de la muerte, y su pedido al Parlamento para que remueva al viceprimer ministro Saleh al-Mutlaq, otro prominente político suní, generó temores de una nueva ola de violencia sectaria en Irak.

Iraqiya, apoyada por suníes, anunció un boicot al Parlamento y Maliki advirtió que podría formar otro Gobierno.

Maliki no mencionó el sábado la actual crisis política o a Hashemi directamente, pero dijo: "No habrá lugar para aquellos que ponen un pie en el proceso político y otro en el apoyo a organizaciones terroristas".

(Reporte adicional de Mohammed Ameer; Escrito por Jim Loney. Editado en español por Marion Giraldo)
Fuente: Reuters América Latina

“Mis hijos fueron a comprar gasolina y el Gobierno turco los ha matado sin piedad”

Sábado 31 de diciembre de 2011
Por Manuel Martorell

La muerte de al menos 35 jóvenes contrabandistas debido a un “error operacional” de la aviación turca ha provocado una oleada de protestas tanto en Turquía como en otros países donde hay importantes comunidades kurdas. El Partido por la Paz y la Democracia (BDP), que defiende los intereses de este pueblo y que controla numerosos ayuntamientos en el sureste de Turquía, ha declarado tres días de luto y ha responsabilizado al Gobierno del islamista AKP (Partido del Desarrollo y la Justica) de lo ocurrido.

Nada más conocerse la masacre, se registraron enfrentamientos con la Policía en varias ciudades, de forma especial en Istanbul, Diyarbakir, Yuksekova, Sirnak y Uledere, estas dos últimas muy próximas a Ortasu, la localidad fronteriza con Irak de la que procedía la práctica totalidad de los muertos. El diario turco de lengua inglesa Turkish Daily News, en su versión digital, hace referencia al cierre de comercios en las provincias de mayoría kurda y otras informaciones se refieren al boicot a las clases por los estudiantes de primaria y secundaria. Por su parte, el primer ministro de la región autónoma kurda de Irak, Barham Saleh, ha calificado este ataque de “aberrante” y ha pedido al Gobierno turco que ponga fin a “este trágico conflicto sin sentido”. En esta región de Irak, igualmente habitada por población kurda, se han registrado varias manifestaciones, una de ellas frente al Parlamento regional, en la ciudad de Arbil, y organizaciones del exilio han convocado concentraciones de protesta.

A medida que se van conociendo los detalles de lo que el AKP califica de “error operacional” aumenta la magnitud de la tragedia. De acuerdo con los datos facilitados por las agencias Firat y AK News, ambas especializadas en esta zona de Oriente Medio, prácticamente todos los muertos eran jóvenes y pertenecientes a una misma familia. De los 35 cuerpos identificados, 29 llevan el mismo apellido (Encu) y 13 de ellos serían menores de edad, algunos incluso con solo 12 años.


La caravana de contrabandistas, que suelen utilizar mulos para transportar las mercancías, estaba compuesta por 50 personas y regresaban de Irak durante la madrugada del 29 de diciembre cuando fueron alcanzados por las bombas. Varios de los cuerpos habrían quedado fragmentados por las rocas y al menos dos de los jóvenes habrían sobrevivido.

Según la explicación dada por el Ejército, el grupo fue detectado por uno de los aviones espía no tripulados, que están capacitados para detectar fuentes de calor en cuerpos de humanos y animales. Una vez contrastada esta información con los datos en posesión de los servicios de inteligencia, se llegó a la conclusión de que se trataba de una columna de terroristas, como se denomina oficialmente a los guerrilleros del PKK, que se disponía a atacar puestos y bases fronterizas, por lo que se dio la orden de bombardearles. En otro comunicado oficial, uno de los comandantes del PKK, Bahoz Erdal, ha negado este extremo, asegurando que ninguna de sus unidades estaba actuando por esa zona.

Como han explicado las autoridades locales y los familiares de los muertos, en esta parte de Turquía no existe otra forma de ganar dinero que el contrabando con Irak, un hecho suficientemente conocido por el Ejército y la Policía. La agencia Firat News revela el detalle de que uno de los niños muertos, Aslan Encu (12 años), se había unido a la caravana para poder comprar, con el dinero que ganara, una prótesis para su hermano mayor, de 14 años, ya que había perdido una pierna al estallarle una de las numerosas minas antipersonal sembradas a lo largo de la línea divisoria. “Tenemos que hacer contrabando; aquí no hay otra posibilidad”, dice Zahide Encu, su madre, que fue incapaz de reconocer a su hijo debido a que estaba totalmente calcinado, igual que la mayoría de los otros cuerpos. Para ella, quienes han matado a estos jóvenes “no creen en Dios ni son musulmanes porque el islam no permite matar a la gente con aviones de combate”.

Mercu Encu, madre de Servan Encu y de Nevzat Encu –ambos también menores de edad-, se lamentaba llorando de la muerte de sus hijos: “Mis hijos fueron a comprar gasolina y el Gobierno les ha matado sin piedad; están calcinados. ¿Por cuál de ellos lloro ahora?” Ayaz Encu, otro de los familiares, realizaba un llamamiento para que el resto del mundo viera “el verdadero rostro de Turquía y del AKP”, el partido que Gobierna el país bajo el liderazgo del primer ministro Tayip Erdogán.


Aunque el Ejército y el Gobierno turco se esfuerzan en presentar la matanza como un hecho aislado y excepcional, la realidad es que son numerosas las denuncias por los contrabandistas, pastores o simples civiles muertos debido a los disparos o bombardeos de la aviación turca sobre toda la franja fronteriza iraquí que limita con Turquía.

En un reciente informe de Human Rights Watch se citan nueve localidades del norte de Irak que han quedado prácticamente deshabitadas por temor a estos bombardeos, obligando a sus habitantes a instalarse en campamentos o residencias provisionales. También recuerda esta organización humanitaria que otro avión turco alcanzó el 21 de agosto pasado un vehículo en el que viajaban siete miembros de una misma familia, cuando se trasladaban de la localidad de Bole a la ciudad de Rania, pereciendo todos en el ataque. Esta matanza provocó que en la ciudad de Arbil se creara un comité legal con el objeto de presentar una denuncia internacional contra el Gobierno turco por “crímenes contra la Humanidad”.

En términos parecidos se refería, en el verano de 2010, el alcalde de Hakkari a las continuas muertes de contrabandistas tanto en los pasos fronterizos con Iran como con Irak, teniendo el convencimiento de que muchas de estas muertes, que por lo general pasan desapercibidas y que también son frecuentes en la frontera entre Irán e Irak, no son accidentales.

Fuente: Cuarto Poder

Egipto justifica los registros en las organizaciones civiles

Sábado 31 de diciembre de 2011
El Universal

El Cairo.- Las autoridades judiciales egipcias justificaron los registros llevados a cabo en organizaciones civiles internacionales alegando infracciones de la ley egipcia, informa hoy el diario estatal Al Ahram.

En base a una fuente del ámbito de la Justicia que no identifica, el diario señala que todas las organizaciones no gubernamentales investigadas no estaban registradas conforme a la legislación y por ello carecían del permiso para operar en el país norteafricano. Los registros, agrega la información, no afectaron a ninguna organización que cumpliese con la ley egipcia, destacó DPA.

Los registros en 17 ONG egipcias y extranjeras en El Cairo han generado duras críticas a nivel internacional. Representantes del movimiento democrático egipcio acusan al Consejo Militar de intentos de intimidación.

Entre las diversas organizaciones afectadas se encuentra la fundación alemana Konrad Adenauer, que trabaja desde hace ya 30 años en Egipto. El presidente de la fundación Hans-Gert Pöttering señaló que al director de la oficina en El Cairo no le presentaron ningún documento en el que se concretaran las acusaciones.

Fiscalía y policía se incautaron de varios ordenadores y numerosos documentos de esta fundación, próxima al partido demócristiano CDU de la canciller Angela Merkel. Además cerraron la oficina.

Persisten tensiones entre autoridades turcas y kurdos

Sábado 31 de diciembre de 2011


Ankara, 31 dic (PL) Centenares de kurdos en Turquía se manifestaron hoy por la muerte de dos miembros de esa población durante un enfrentamiento con fuerzas policiales, registrado la víspera.

Los dos integrantes del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) rechazaron rendirse y lanzaron granadas contra la policía, que había atacado su escondite, reseñan medios de prensa.

Durante las protestas de este sábado, los manifestantes lanzaron piedras contra los agentes, mientras estos replicaban con cañones de agua y gases lacrimógenos.

Las tensiones son más agudas desde el pasado miércoles luego que un ataque aéreo de las fuerzas turcas provocó la muerte de 35 mercaderes kurdos, quienes fueron confundidos con rebeldes, en la frontera con Irak, según admitieron después las autoridades de Ankara.

El primer ministro y el presidente de Turquía, Recep Tayip Erdogan y Abdullah Gül, respectivamente, reconocieron y lamentaron ese hecho, tras admitir que los fallecidos eran comerciantes, de 16 a 20 años edad.

Asimismo pidieron disculpas a los familiares de las víctimas y anunciaron la puesta en marcha de una investigación para esclarecer el incidente, ocurrido en la provincia limítrofe de Sirnak.

Desde 1984, el PKK lucha por la autonomía del sureste del territorio turco -parte del Gran Kurdistán- donde habitan entre 12 y 15 millones de kurdos, según diversas fuentes.

En esa guerra no declarada han muerto más de 40 mil personas de ambas partes.

Fuente: Prensa Latina

viernes, 30 de diciembre de 2011

Aumenta tensión entre Irán y EE.UU. por un estrecho

30 de diciembre de 2011



WASHINGTON Y TEHERÁN (ANSA). En declaraciones a una televisora estatal, un portavoz de la marina iraní, el almirante Mahmud Mussavi, anunció que una patrulla aérea había “detectado” la presencia de un portaaviones. La misma televisora iraní difundió imágenes que muestran un portaaviones estadounidense que entra “sin escolta” en el mar de Omán, después de atravesar el estrecho de Ormuz.    


Luego, una portavoz de la fuerza naval norteamericana, la teniente Rebecca Rebarich, de la Quinta Flota, confirmó que “el portaaviones USS John C. Stennis y el crucero misilístico USS Mobile Bay llevaron a cabo un tránsito planeado, de rutina, a través del estrecho de Ormuz el 27 de diciembre”.    


La vocera de la flota, que tiene su base en Bahrein, añadió que las naves “completaron una visita al puerto de Jebel Ali, en los Emiratos Árabes Unidos, y transitaron el estrecho con el objetivo de proveer apoyo aéreo” a las operaciones en curso en el norte del Mar Arábigo.  Rebarich aseguró que las naves de la Quinta Flota incluso mantienen contactos con sus colegas de la marina iraní de acuerdo con “los estándares de las prácticas” de la formalidad militar.    


Sin embargo, explicó que no se informó a Teherán sobre el pasaje por el estrecho de Ormuz porque “no es una práctica común compartir detalles de nuestra seguridad operativa”.    


El estrecho, por donde transita entre un tercio y el 40% del tráfico petrolero marítimo mundial, es particularmente vulnerable en razón de su extensión de escasos 50 km, y de su escasa profundidad, que no supera los sesenta metros.    


El gobierno iraní amenazó esta semana con cerrar el estrecho de Ormuz si Estados Unidos y las potencias occidentales siguen adelante con sus intenciones de reforzar las sanciones contra Teherán por su programa nuclear, sospechado de estar buscando producir bombas atómicas.    


Esas denuncias son rechazadas por Irán, que asegura que su plan nuclear tiene exclusivos fines civiles. Y, en ese sentido, advirtió que cerraría el estrecho si crecen las sanciones, lo que puede resultar en graves daños económicos para los países vendedores de petróleo y problemas de escasez para los importadores.    


Al igual que el miércoles, voceros de la marina norteamericana afirmaron que “no se tolerará” un bloqueo del estrecho bajo ningún sentido. Pero “Estados Unidos no está en posición de decidir” si las fuerzas de Teherán cierran o no el estrecho, aseveró ayer el comandante en jefe interino de la Guardia Revolucionaria iraní, el brigadier general Hossein Salami.    


“La república islámica de Irán está más determinada que nunca a implementar sus estrategias de defensa”, manifestó Salami citado por la agencia estatal Irna. “A las amenazas se responderá con amenazas”, agregó Salami. El militar aseguró: “no abandonaremos nuestros movimientos estratégicos si nuestros intereses vitales están amenazados”.    


 Irán decidió lanzar su amenaza en el terreno del transporte de petróleo porque, precisamente, Estados Unidos está apuntando a incrementar sanciones que pueden dañar el comercio de crudo que sostiene gran parte de la economía iraní.    


 Por ejemplo, el gobierno norteamericano está poniendo a punto sanciones contra el banco central iraní, el organismo que maneja los ingresos petroleros del país, y ya pidió a las autoridades de Arabia Saudita que se preparen a aumentar su producción para evitar cualquier posibilidad de escasez de crudo.    

Human Rights Delegation: The incident is an extrajudicial execution and mass massacre

Viernes ·o de diciembre de 2011


ŞIRNAK – IHD (Human Rights Association) and MAZLUMDER (The Association of Human Rights and Solidarity For Oppressed People) delegations, who prepared a preliminary monitoring report by on-site examining the incident of the massacre of villagers bombed by war crafts in Ortasu (Roboski) village allied to Uludere town in Sirnak, declared that the incident is a total extrajudicial execution and mass massacre. In the report, Hacı Encü, who survived from bombing, recorded that they were blocked by the soldiers and bombed by the war crafts.        

IHD and MAZLUMDER delegations, who went to Uludere for on-site examination of the incident of the massacre of villagers bombed by war crafts in Ortasu (Roboski) village allied to Uludere town in Sirnak, announced the preliminary monitoring report. The preliminary monitoring report prepared by IHD Head Office administrators, IHD Diyarbakir, Hakkari, Van, Siirt and Mardin Branches, and MAZLUMDER Head Office administrators, MAZLUMDER Hakkari and Diyarbakir Branch administrators hit the high spots.

Stated in the report that the delegation arrived in Uludere town in the evening and went to the hospital that corpses were waited in, it follows as “It is observed that the hospital was crowded, the corpses were waited randomly in the rooms wrapped with the blankets, and their families were watching over the corpses. It  is determined that the autopsy was performed in a hall in the basement of the hospital next to the heating boiler room; a part of the hall was divided to two parts by closing with sheets and the autopsy was performed behind the curtain; only one lawyer from Sirnak Bar Association was allowed to be present on behalf of the families; two prosecutors were carrying out the operations and only 6 corpses’ autopsies were completed by 18.30.”

It was also stated in the report that the corpses were in the hospital and the ones who lost their lives were between the ages of 12 and 28; and the incident was occurred at the zero point of the border.


The witness of the incident: We were blocked by the soldiers and the war crafts bombed us
The following statements of Hacı Encü who has 19 years, survived from the incident and interviewed in the hospital were included in the report:

“We, a group consist of 40-50 people, crossed to the Iraq side of the border with the same number of mules to bring fuel and food product  at 16.00 pm on 28.12.2011. We didn’t particularly inform the military guard post, however they already knew that we were going and returning. Our aim was to bring sugar and fuel. We even heard the voice of Unmanned Aerial Vehicle (UAV) but we went on moving because we were always going and returning. In the evening, at 19.00 pm, we departed after we burdened the mules. Around 21.00 pm, we approached to the border. We arrived to the plateau of our villages, the plateau just on the border. In there, they threw at first aircraft flare and then they started to artillery-howitzer shooting. We left our burden in the other side of the border. Right after, the war crafts came and bombardment started. We were two groups, and, there was about 300-400 meters distance between us and the group behind. Just after the first artillery shooting, the war craft came. Because the soldiers were blocked our plateau, there were no way to go. Therefore, the groups had to come together. At the end, we became two big groups. At the first bombardment, the  group that consist of approximately 20 people was killed. Right after, we started to back away. The ones who stayed amidst of the rocks were being bombed. The group which I was also with was 6 people; 3 of us managed to survive. We had daily civil clothes and nobody was carrying a gun. The incident lasted around 1 hour. We, one-two people soaked into a small creek with 3 mules. After waiting for one hour in there, we sheltered ourselves under a rock. We didn’t heard anything from our friends. Around 23.00-23.30 pm, we understand that the villagers came when we saw lights and heard voices. While the villagers started to scream, the soldiers withdrawn from the plateau. It is a long time that we do this job. Two of them were married, the others were highschool and primary school students. Till now, nobody called me to give a statement. I saw no soldiers after the incident.”  


“The soldiers were aware of this situation”

The determinations of the delegations were ranked in the report as follows:

“ It is determined that;
-All the killed and wounded people in the incident were civilians,
-In the course of incident, the group wasn’t warned to STOP and there were no warning, the security forces were fired in no way, the soldiers didn’t fire individually, the aircrafts made bombardment and this caused people to die,
-Civilians were well-known by the security forces who stay in the incident scene, and, security forces were aware of this go-return for border trade.
-Although we didn’t see on site, the same way is always being used for the border trade, known by everyone including security forces; the way that was used wasn’t a pathway and had mine on the way,
-Contrary to official statements, the incident scene is far away from the region called as Sİnat- Haftanin; one of the groups that was attacked was on the Turkey side of the border and the other group was on the Iraq –Turkey border,
-None of the official institution had an initiative to get the corpses after the incident and the soldiers were totally withdrawn from the incident scene; the corpses were taken by the villagers and brought to Gulyazi village with their own means.
-The conditions of the hospital are not appropriate for the autopsy, the corpses were randomly waited in the rooms, the corpses were wrapped with the blankets by their families, the staff of the hospital was inadequate, even we could say scarcely any and the corpses were carried by the villagers to the autopsy and ambulances,
-The evidences after autopsy will not be taken in due form because of current conditions, therefore, obfuscation of the evidences is highly possible,
-The corpses which seen by our delegation in the hospital were burned, their innards were in out, scalp of most were shattered and their physical integrity was shattered,
-In the incident, a high explosive and caustic ammunition was used.”

“It is an extrajudicial execution and mass massacre”
In the report  it was recorded that a more detailed report should be prepared about the incident, it was stated  “Our delegation has concluded that the incident is an extrajudicial execution and mass massacre in terms of killed people’ number. In this sense, it is concluded that civil society organizations should show awareness to make examining; Human Rights Committee of United Nations should urgently send a delegation; Turkish media should approach to this massacre in the framework of press ethics keeping out from ‘the statements of official institutions’ and show awareness to reflect the reality to the public.

Ataque israelí a Gaza mata al líder del Ejército del Islam

30 de diciembre de 2011
Por Alejandro Haddad



El ejército de Israel asesinó a Momen Abu Daf, líder del denominado Ejército del Islam, cuya ideología estaría inspirada en la organización islámica Al Qaeda. El Ejército del Islam estaría recibiendo apoyó por parte de voluntarios salafistas llegados desde Egipto.

Según informó Hamas, Abu Daf murió como consecuencia del impacto de un misil lanzado desde las filas israelíes hacia el barrio de Zeitoun de la ciudad de Gaza. En el ataque resultaron heridos otros cinco palestinos.

El ejército israelí justificó el ataque a una zona civil a través de un comunicado. En él afirmó que su fuerza aérea dirigió “un ataque contra un escuadrón terrorista que fue identificado momentos antes de disparar cohetes contra Israel desde el norte de la Franja de Gaza”. En cuanto a las víctimas señaló que “eran responsables del disparo de cohetes contra Israel en los últimos días”.

Luego de la caída del presidente Hosni Mubarak, la hermética frontera entre Israel y Egipto comenzó a ser perforada visiblemente por grupos afines a la causa palestina. Mubarak se mostraba solidaridario con Israel, por lo que había colaborado con el bloqueo de alimentos, medicinas y flujo de gente hacia Gaza. Entre otras situaciones, su caída significó la porosidad de la frontera. En ese sentido, militantes salafistas han penetrado en la Franga de Gaza. Estas circunstancias llevaron a Israel a reforzar su frontera y mantener una férrea vigilancia por temor a posibles ataques de estos grupos.

El portavoz del ejército israelí aseguró que el 20 de diciembre pasado dos misiles fueron lanzados desde Gaza, mientras que otros cinco fueron arrojados el día 28.

Los ataques perpetrados por los grupos salafistas son contrarios a la política llevada a cabo por Hamas, quien gobierna Gaza y procura mantener una tregua con Israel.

El hospital de los milagros

Viernes 30 de diciembre de 2011


Por Mónica G. Prieto



HOMS (SIRIA).- Con una kefiyeh (pañuelo ajedrezado) enrollada en la frente para que el sudor no entorpezca su trabajo, Abu Berri se afana en el tratamiento de una herida limpia de bala. Introduce un catéter con suero para limpiar la lesión mientras los alaridos de la mujer resuenan en la precaria habitación que hace las veces de sala de operaciones, célula de estabilización e incluso morgue del hospital de campaña de Baba Amr, un barrio de Homs que, como toda la ciudad siria, lleva desde hace meses siendo sometida al cerco militar y a los disparos indiscriminados de los francotiradores como los que arrancan desgarrados gritos en la paciente.


“¡No me fotografíen, que me van a matar!”, repite ésta al ver una cámara mientras recibe tratamiento médico de urgencia, agarrada a la mano de un familiar que observa la situación con impotencia. Al lado de la camilla, situada en el suelo, Leila traduce en susurros mientras prepara una inyección con anestesia local que rápidamente le administra en la pierna. “Llevaba tres días sin salir de casa, pero necesitaba ir a comprar pañales. En la misma puerta de su casa, un francotirador le disparó”, explica.


Mientras, Sleiman se afana en sacar un nuevo herido de una furgoneta cuyo interior está empapado de sangre. Realiza torniquetes y hurga en los cajones de la cómoda en busca del medicamento adecuado. No es enfermero: es primo de Abu Berri e hijo de Abu Sleiman, un corpulento hombre encargado de lavar y embalsamar los cadáveres.


Sleiman es un soldado desertor que decidió dejar las armas al principio de la revolución para dedicarse a salvar vidas en lugar de cosecharlas en nombre de la dictadura. También es una parte indispensable en el rescate de heridos, en la asistencia médica, en la limpieza de la sangre y en cualquier otra ocupación que requiera el hospital.


Leila tampoco es enfermera, sino técnica de laboratorio. Abu Berri es el único doctor que lidia con las heridas de guerra del barrio, de 28.000 habitantes, pero nunca estudió Medicina. Antes de la revolución era un simple obrero de la construcción, que solía instalar solados y alfombras, pero cuando comenzaron las manifestaciones, en las que participaba hasta que optó por encontrar un cometido más útil, habló con un amigo doctor.


“Le pedí que me dejara acompañarle durante una semana, en el quirófano, en el tratamiento de lesiones… Él y la experiencia de esta guerra me han enseñado todo lo que sé”, dice mientras prepara sobre una tabla de madera, un antiguo estante, una escayola improvisada para inmovilizar una pierna a la paciente antes mencionada. Teme que esté rota, pero carece de aparato de rayos X para confirmarlo. “Ahora me encargo de todo. Ayer recibimos 100 víctimas de los bombardeos. Pero dios está conmigo. Solo eso explica que sólo 10 murieran en estas habitaciones”, dice en referencia al pasado sábado, cuando la artillería pesada se abatió contra Baba Amr con toda crudeza.


Junto varios civiles voluntarios, Leila, Sleiman, Abu Sleiman y Abu Berri son los únicos que asisten el hospital de campaña de Baba Amr, el mayor de la ciudad de Homs. Sus salas nunca están vacías: vecinos y amigos cooperan en todo tipo de labores: desde la preparación de inyecciones y tiras de esparadrapo, que cuelgan permanentemente de los muros listos para ser utilizados, hasta en el traslado de heridos.


En las otras dos habitaciones de las que consta el improvisado centro médico yacen los heridos recién estabilizados; en cuanto pueden ser trasladados, Sleiman y Omar les llevan en su coche hasta sus hogares en plenos bombardeos. La bañera está ocupada por bolsas de suero, lo que antes era el almacén ahora alberga una farmacia que, calculaban, sólo podría haber asistido al hospital tres días más si el cerco que se abatió sobre el barrio de forma inexpugnable el pasado jueves no hubiese sido aliviado con la llegada de los observadores árabes, permitiendo así la entrada de suministros y equipamiento aunque sea clandestinamente.


Solo un milagro puede explicar lo que ocurre en estas salas. “Llevamos tres días sin dormir, y comiendo cuando podemos”, explica Abu Berri. Las comidas y los escasos periodos de sueño tienen lugar en la misma sala donde yacen dos heridos: en el momento de escribir esta crónica, una mujer a la que el improvisado doctor ha practicado una traqueotomía y un hombre con el estómago abierto por metralla y una pierna acribillada por clavos (se trata de una munición prohibida e indiscriminada que al estallar proyecta clavos en todas direcciones, generando muchas víctimas y provocando un grave desgaste sanitario).


En medio de la conversación, varios heridos llegan a la sala de urgencias. Un hombre con el rostro y la mano quemada por una explosión, otro con un disparo en la pierna y un tercero con una bala de francotirador que le entró por el hombro y le salió por el costado, dos mujeres con sus respectivos hijos, de cuatro y seis años, ambos heridos en un ataque el día anterior en la zona rural donde habitan, una anciana de la misma zona que vio a su hija fallecer en el mismo ataque…


Nada comparado con la jornada del día anterior, cuando los morteros sirios y los francotiradores se emplearon a fondo contra la población de Homs. “Del centenar de heridos que recibimos, 15 eran niños. Muchas mujeres. Dos de ellas murieron”, continúa Leila. “Cuando vimos la situación nos quedamos en estado de shock, estábamos desbordados. Como no hay donde ponerlos estaban por el suelo, no había espacio ni para trabajar”. En la jornada del día siguiente, el pasado lunes, el personal volvió a pasar por la misma angustia: 23 personas murieron a causa de disparos y bombardeos; el numero de heridos superó ampliamente el centenar.


Hace unos días, un farmacéutico del barrio que solía actuar como médico también acudió en ayuda de la clínica, temiendo que el número de bajas sería muy alto a causa de los duros ataques. “Se llamaba Mohamed al Awad. Aprovechó una pausa en los combates para llevar medicamentos a una familia a la que habían trasladado horas antes. Cuando salió de su casa, un francotirador le alcanzó en el pecho. Su amigo intentó recuperar el cadáver, pero los disparos se lo impidieron. Se pasó media hora en la calle, hasta que pudieron traerlo”, explica Leila mientras una voluntaria de las que dedica su vida al hospital muestra en su móvil el vídeo del cadáver de Al Awad, ya en la camilla que sirve de morgue, situada en el pasillo del hospital. Se les llenan los ojos de lágrimas.


Entre las siete de la mañana y las diez de la noche de ese sábado, no dejaron de entrar heridos. Fue aún peor el lunes, cuando el suelo del hospital estuvo permanentemente manchado de sangre. No es la primera vez que Abu Berri pasa por una experiencia semejante; en la anterior ofensiva, a principios de noviembre, el peor día acogió 70 heridos. “Cuando había una pausa en la llegada de víctimas me iba a la mezquita que hay enfrente para rezar. Lo hacía con los zapatos ensangrentados bajo los sobacos, porque sabía que en cualquier momento escucharía un coche frenar y tendría que salir disparado para atender heridos”.


Abu Berri lleva dos meses viviendo en el hospital de campaña. Antes de ello, llevó el hospital a su propia casa. “Durante tres meses, antes de crear este centro, el pasado octubre, mi familia eran mis enfermeros. Llevaba allí a los heridos y cuando terminaba con los cuidados de emergencia ellos les atendían, les limpiaban, les alimentaban… No tratamos a menos de 2.000 heridos”. De ahí adquirieron él, su tío y sus primos la experiencia que ahora tienen.


Según la propaganda del régimen, los civiles que caen bajo sus balas y morteros son terroristas, y el joven Abu Berri es, como no podía ser de otra forma, buscado por las fuerzas de Seguridad. “En noviembre, cuando el Ejército entró en Baba Amr, encontraron la clínica. Lo destrozaron todo. Pero no le encontraron” continúa la técnico de laboratorio. Abu Berri recuerda cómo detuvieron a su madre durante quince días, a su tío durante dos meses: todo para dar con su paradero. Fueron liberados, y ahora trabajan con él en el hospital de campaña.


El paramédico actúa con una destreza impresionante. Introduce catéteres en las heridas, las limpia, extrae los restos de proyectiles –en un frasco de orina guarda una decena de balas extraídas en los últimos dos días- y con las pinzas extrae una aguja con hilo de sutura de un sobre herméticamente envasado para coser las heridas. A su alrededor, los voluntarios le asisten como si fueran profesionales. Pese a que, como el propio obrero de 29 años, la experiencia de la agresión militar es su única fuente de conocimiento.


“¿Cuánto podemos aguantar en esta situación?”, lamenta Leila. “Necesitamos suero, antibióticos, anestesia, sangre…” detalla Abu Berri, quien explica su sistema para hacer acopio de reservas. “Cuando bajan los ataques, los vecinos vienen voluntariamente para donar sangre. Analizamos una muestra para saber su grupo sanguíneo y anoto sus nombres y teléfonos. Cuando se acaban las reservas, les llamo según la necesidad para que vengan a donar”. Si el hospital se desborda por los heridos, las mezquitas piden donantes mediante la megafonía.


La imaginación del equipo paramédico suple las necesidades. “En una ocasión no teníamos catéteres para evacuar la sangre de las heridas. Cortamos tubos de narguiles [pipa de agua] y lo esterilizamos, eso nos sirvió por unos días”. Las traqueotomías y amputaciones se realizan a cuchillo, pero el éxito es tal que hay gente de otros barrios que acude al hospital de campaña de Abu Berri, convertido por necesidad en el más prestigioso de Homs. Durante los peores días de la ofensiva de Ramadán, recuerda cómo una operación le llevó tres horas. “Una mujer tenía el vientre abierto. Cuando cuatro días después se alivió el cerco y vino un doctor de Homs a ayudar, se quedó maravillado con la operación”.


En los primeros meses de represión, cuando se quedaron sin vendas “usábamos jirones de ropa”, explica Leila. Los momentos de calma en los ataques les han servido para abastecerse. En este tiempo, Abu Berri se ha visto obligado a recomponer todo tipo de heridas, salvo cuando éstas afectan la cabeza o el pecho del paciente. “Entonces no podemos hacer nada, hay que enviarles a los hospitales públicos”, explica, pese al riesgo de que los pacientes sean detenidos por las fuerzas de Seguridad que los controlan, como denuncia la población y confirma un informe de Amnistía Internacional.


El hospital no lleva estadísticas, pero en noviembre decidieron hacer una excepción con los niños. “Hemos contabilizado más de un centenar de críos muertos”, lamenta Abu Berri. Tres coches privados son ahora ambulancias, conducidas bajo las balas por Sleiman y Omar, y una motocicleta sirve a Abu Berri para recorrer la ciudad cuando no hay ataques, para cambiar vendajes y vigilar la evolución de los heridos. En este tiempo, ha atendido cinco partos: cuatro de ellos fueron cesáreas. El último fue en la fatídica Nochebuena. “Hasta ahora 80 personas han muerto en mis manos. Pero mientras unas vidas se van, otras llegan”, sonríe el doctor con amargura. “Me limito a hacer lo que puedo. Pero sé muy bien que cada vida que salvo lo hago de milagro”.


La muerte de Sleiman


Un día después de escribir esta crónica, Baba Amr sufrió uno de los ataques más despiadado desde el inicio de la revolución. En el hospital de campaña, los heridos y los cadáveres se acumulaban; Abu Berri, Leila y otros voluntarios se multiplicaban mientras Sleiman dejaba nuevas víctimas en las camillas antes de partir en su furgoneta en busca de más gente necesitada. Media hora después de dejar por última vez el hospital, entró asistido por otras personas: le habían disparado en la pierna. Cuando le tumbaban en una camilla, me hizo un gesto que pretendía decir: “No es nada”.


El paramédico se volcó con él, y pocas horas después volvía a salir en busca de heridos, esta vez en el vecino barrio de Inshaat. Una nueva bala le atravesó el vientre. Abu Berri no pudo hacer más que estabilizarle antes de enviarle a un hospital público. “Era una mala herida, es una operación muy difícil”, explicaba Abu Berri con la mirada empañada. “Es poco probable que sobreviva”. Las enfermeras lloraban escondidas en la enfermería. “Antes de salir, nos dijo que no llorásemos, que la muerte era algo natural y que él estaba dispuesto a morir”, gemía Leila. Una hora más tarde se confirmó su muerte. El hospital de los milagros no pudo salvar su vida.


Fuente: Cuarto Poder

Miles de civiles se unieron en la plegaria del viernes

30 de diciembre de 2011



Las oraciones del viernes fueron dedicadas a las víctimas de la masacre de Roboski. El 28 de diciembre aviones de guerra turcos bombardearon la zona cercana a la aldea de Roboski matando a 35 civiles, muchos de ellos niños.

Las oraciones tuvieron lugar en Diyarbakir, Hakkari, Sirnak, Silopi, Manisa y Van donde se unieron miles de personas.

En los sermones se destacó la atrocidad de la masacre señalando que estos delitos están en contra de los principios religiosos.

Fuente: Firat News Agency

jueves, 29 de diciembre de 2011

Aviones turcos bombardearon el norte de Iraq y dejaron 40 muertos

Jueves 29 de diciembre de 2011
Por Agencia EFE


La jefatura del Estado Mayor turco confirmó oficialmente hoy un ataque aéreo efectuado en el norte de Iraq ante la sospecha de haber detectado un grupo de rebeldes kurdos. Según fuentes del país que sufrió el ataque el saldo fue de unos 40 civiles muertos.

En un comunicado, el Estado Mayor asegura que la operación efectuada anoche estaba dirigida contra miembros de una “organización terrorista separatista”, en alusión al proscrito grupo armado Partido de Trabajadores del Kurdistán (PKK), pero no ha dado cifras ni información sobre las víctimas.

Desde territorio iraquí, el portavoz de la Unión Patriótica del Kurdistán (UPK) Karuan Anuar dijo que el bombardeo mató a cuarenta personas, entre ellas muchos menores, que eran comerciantes.

SE SENTÍAN AMENAZADOS

El Estado Mayor turco afirma que había recibido información de que “la organización terrorista preparaba una acción contra un cuartel cercano a la frontera de Iraq”.

El 28 de diciembre “los aviones no tripulados detectaron en Iraq la presencia de un grupo que se dirigía directamente hacia nuestra frontera”, asegura el comunicado, accesible en la web del organismo militar.

Añade que se trataba de una “zona habitualmente utilizada por los terroristas”, razón por la cual los cazas turcos bombardearon el objetivo detectado entre las 9 y las 10 de la noche (2 y 3 p.m. hora peruana).

“En el lugar del suceso, la zona de Sinit-Haftan, en el norte de Iraq, se hallan importantes campamentos de la organización terrorista y no se encuentran civiles”, señala el comunicado.

La nota reconoce sin embargo que aún está en marcha una investigación en profundidad sobre lo acaecido.

Turquía ostenta el récord de periodistas detenidos en el mundo

25 de diciembre de 2011
Por Agencia EFE



Turquía se ha convertido en el país del mundo con más periodistas entre rejas y todo indica que tras las detenciones de esta semana, su número supera ya el centenar.

El viernes, un juzgado de Estambul decretó prisión preventiva para 36 periodistas arrestados el martes anterior y puso en libertad con cargos a otros siete.

Todos están acusados de formar parte de la Unión de Comunidades de Kurdistán (KCK), nombre de una difusa red civil de apoyo al ilegal Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), alzado en armas contra el gobierno.

La mayoría de los detenidos trabaja para el diario Özgür Gündem ("Diario libre"), un periódico fundado en 1991, defensor de los derechos de la población kurda; tan legendario que inspiró el largometraje "Press", un filme estrenado en 2010 que relata la represión de los años 1990 en Turquía.

Bayram Balci, un periodista que trabaja desde hace 20 años para "Özgür Gündem" y escribió el guión de "Press", recuerda bien la época: "Entonces nos mataban en la calle. Hoy nos meten en la cárcel. Lo que ha cambiado son las formas de la represión", dijo a Efe.

Entonces, ser periodista kurdo era una profesión de alto riesgo: en dos años, 27 trabajadores del periódico fueron víctimas de muertes violentas, constata el diario "Radikal".

"Mataron a tres compañeros con los que trabajaba en la oficina de Urfa (una ciudad en el sureste de Turquía); de aquella redacción yo soy el único superviviente", recuerda Balci.


"Hasta el año pasado, el gobierno solía decretar cierres temporales de los diarios disidentes, pero fue condenado por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos; ahora ya no cierran periódicos, sino que encarcelan a los periodistas", concluye.

Desde el martes pasado, miles de periodistas y simpatizantes se manifestaron en Ankara y Estambul, enarbolando ejemplares del "Özgür Gündem" y otros periódicos afectados por la oleada de detenciones.
"No nos callarán", fue el eslogan más repetido, en un ambiente tenso en el que muchos de los presentes sabían que podrían ser los próximos en ser arrestados.

Pero no hace falta ser kurdo para sufrir la represión. Fatih Polat, redactor jefe del diario izquierdista "Evrensel", señala que "la represión del Gobierno del AKP (el partido gobernante de orientación islamista moderada) se dirige contra todos los medios disidentes".

"Un colaborador nuestro está entre los detenidos, y uno de nuestros columnistas lleva meses en prisión", añade en declaraciones a Efe en Estambul.

Polat sabe que a él también le puede tocar, pero "no importa: forma parte de nuestra responsabilidad", señala.
El ministro turco de Asuntos Europeos, Egemen Bagis, niega que los periodistas encarcelados en Turquía estén entre rejas por su trabajo o sus convicciones.

"Están acusados o bien por ser, supuestamente, miembros de una organización ilegal (en referencia al KCK) o bien por estar involucrados en un intento de derrocar el gobierno democráticamente elegido", aseguró Bagis en una reciente conferencia en el Club de Prensa de Bruselas.

Hizo así referencia a periodistas de investigación como Nedim Sener y Ahmet Sik, ambos en prisión preventiva desde marzo y acusados de colaborar con "Ergenekon", una supuesta red de militares con intenciones golpistas.

La más habitual acusación de pertenecer al KCK, descrito por el Gobierno como la "rama urbana del PKK" y por el propio PKK como una red social paralela al Estado formada por simpatizantes de la causa kurda, es difícil de desmontar, dado que no hay una clara definición de qué es el KCK, ni qué define a sus miembros.
Así las cosas, citar entre comillas una frase de un miembro del PKK puede ser suficiente para acabar entre rejas en Turquía.

El genocidio armenio de 1915 ya ha dejado de ser un tema tabú en la sociedad turca

Sábado 24 de diciembre de 2011

Por Manuel Martorell

De nuevo, Turquía ha desaprovechado otra buena ocasión para acercar sus posiciones a Europa al romper los vínculos diplomáticos con Francia por el genocidio armenio. El pasado jueves la Asamblea Nacional francesa aprobaba una ley que penaliza con un año de cárcel y 45.000 euros la negación de este plan ideado en 1915 por el Estado mayor germano-turco para deshacerse de los armenios y cristianos asirio-caldeos durante la Primera Guerra Mundial.

Aunque generalmente se acepta una cifra de muertos superior al millón de personas, Turquía solamente admite la mitad y justifica esa elevada mortandad por una serie de circunstancias que confluyeron de forma caótica en plena conflagración mundial. Inicialmente, se trataría, siguiendo órdenes militares, de desplazar a los cristianos hacia las llanuras de Siria, impidiendo así que se unieran a las tropas rusas en su avance por Anatolia.

Las muertes se habrían producido por factores diversos (malnutrición, agotamiento, enfermedades, combates…) Sin embargo, los informes diplomáticos de la época indican lo contrario. Una vez que las columnas eran concentradas para su desplazamiento, iban siendo aniquiladas por el camino, no llegando en su inmensa mayoría a los destinos teóricamente establecidos.


Hasta finales de los 90, negar esta versión oficial en Turquía suponía exponerte a ser procesado y encarcelado por atentar contra la integridad del Estado, pero, desde hace una década, el reconocimiento del genocidio se ha ido abriendo paso en la sociedad turca, habiendo dejado de ser un tabú sobre todo en ámbitos intelectuales y periodísticos.

Fue la revista armenia Agos, dirigida por Hrant Dink, quien se atrevió  el año 2004 a hablar abiertamente de este asunto, publicando una serie de reportajes en los que se afirmaba, por ejemplo, que los supervivientes –unos 300.000- habían sido obligados a convertirse al islam. A comienzos de 2005 sería el Premio Nobel de Literatura Orhan Pamuk quien se refirió abiertamente a la existencia de un millón de muertos.

Incluso el propio primer ministro, Tayip Erdogán, ha promovido, directa o indirectamente, algunas iniciativas reafirmando la existencia de las masacres. Por ejemplo, en septiembre de ese mismo año apoyó unas jornadas que, bajo el título “Los armenios otomanos en la fase final del Imperio”,  se celebraron en la Universidad Bilgi de Istanbul.

A finales de este mes de noviembre, pidió, en nombre del Estado, perdón por las matanzas cometidas en Dersim entre 1937 y 1939 contra la minoría alevi, un gesto sin precedentes que muchos interpretaron como un intento de reconocer oficialmente las campañas de exterminio.


En la actualidad son constantes los artículos e investigaciones que sobre el genocidio armenio se publican en Turquía sin que sus autores sean detenidos por ello. Incluso, cada 24 de abril se celebra en la antigua Constantinopla un acto conmemorando simbólicamente aquellos hechos. No menos significativo resulta que en la ciudad de Diyarbakir se celebrara el pasado 23 de octubre una solemne misa para reinaugurar la iglesia armenia de San Giragos, la más grande de Turquía, que, desde 1915, permanecía en ruinas. La total restauración del templo ha sido promovida por el Ayuntamiento kurdo de esta populosa urbe, que colocó por las calles y en lugares visibles pancartas con la leyenda “Bienvenidos a casa”, dirigida a los descendientes de los armenios que, procedentes de distintos continentes, llegaban para asistir a la reinauguración.

Un mes más tarde, el 25 de noviembre, era el consejo municipal de Habap, cerca de Elazig, el que volvía a poner en funcionamiento dos fuentes tras haberlas restaurado totalmente respetando el estilo armenio original. El acto reivindicando el pasado armenio de la localidad contó con la presencia de una representación del Gobierno provincial, mientras que el Ministerio de Cultura había sido una de las entidades que había participado en la financiación del proyecto restaurador.

De hecho, en la actualidad solo la extrema derecha del MHP sigue defendiendo al trasnochada tesis oficial de que el genocidio no existió y si existió fueron los turcos quienes habrían sido víctimas de las bandas terroristas armenias. Por eso resulta tan intempestiva la reacción de Erdogán ante la nueva ley francesa, ley que, de alguna forma, equipara los genocidios armenio y judío. Por lo que se ve, para Erdogán el perpetrado por los otomanos es menos genocidio que el de los nazis. En este sentido, resulta curiosa la frase atribuida al Hítler cuando uno de sus ayudantes le planteó las posibles repercusiones internacionales que tendría aniquilar en masa a los hebreos: “¿Quién se acuerda de los armenios?”, dicen que respondió para justificar el holocausto.

Fuente: Cuarto Poder

Las fuerzas bereberes rompen con el gobierno provisional de Libia

Domingo 18 de diciembre de 2011
Por Manuel Martorell


El Congreso Nacional Amazigh, una de las organizaciones mejor estructuradas del periodo posgadafi, ha decidido romper con el actual Gobierno Provisional de Libia al considerar que el nuevo Gabinete que se formó el pasado mes de noviembre no representa al conjunto de la población.

Este congreso aglutina en Libia a las principales asociaciones culturales y políticas del pueblo bereber, una etnia que, aunque solamente representa el 10 por ciento de la población total, ha jugado y está jugando un activo papel en el actual panorama político libio, de forma especial en la zona más occidental del país, entre la capital y la frontera con Túnez.

Concretamente, las fuerzas bereberes (o amazighs, como prefieren llamarse) fueron determinantes en  el desenlace del conflicto bélico, la posterior toma de Trípoli y, por lo tanto, el derrocamiento de Gadafi. De hecho, debido a esta presencia bereber en la fase final de la guerra, las milicias armadas amazighs siguen controlando algunos distritos de la capital, así como los principales pasos fronterizos con Túnez y numerosas localidades, destacando la ciudad de Zawara, estratégicamente situada en la carretera que une Trípoli con el paso fronterizo de Ras Adjir, en la costa mediterránea.


El Congreso Nacional Amazigh decidió romper formalmente sus relaciones con el Gobierno Provisional el pasado 24 de noviembre mediante un comunicado en el que acusaba a las nuevas autoridades de no representar al conjunto de la población, de haber excluido a los representantes bereberes a la hora de nombrar los cargos ministeriales y de no haber reconocido ni la cultura ni la lengua de este pueblo. En esa misma declaración, se pedía a las diferentes localidades bereberes que cortaran sus vínculos con el Gobierno central y a sus seguidores que llevaran estas protestas a la calle.

Desde entonces, tanto en Zawara como en varias poblaciones de los montes Nafusa y en otras localidades habitadas por tuaregs, también de origen bereber, como Ghadamés, Ubari y Ghat se han sucedido las manifestaciones de protesta. Especialmente tensa es la situación en la capital, Trípoli, ya que las manifestaciones “centrales”, como las convocadas para los días 4 y 17 de diciembre, cuentan con el respaldo de las citadas milicias, que se niegan a obedecer al nuevo comandante militar de la capital, Abdelhakim Belhadj, conocido por sus ideas integristas. En varias ocasiones, los manifestantes han llegado hasta las propias oficinas del primer ministro, Abdul Rahim El Keib, reclamando un gobierno representativo y oponiéndose a la orientación islamista y árabe del nuevo Gobierno.

Mazigh Buzakhar, un joven pero activo dirigente del Congreso Nacional Amazigh, ha asegurado vía internet a Cuartopoder que, pese a que las fuerzas amazighs, como las demás milicias, conservan las armas en su poder, no se puede producir un enfrentamiento armado con el Gobierno Provisional ya que el Congreso Nacional Amazigh ha apostado desde el principio por el “uso de métodos democráticos de protesta”.


En su opinión, la principal razón de esta campaña de manifestaciones estriba en la forma en que han sido elegidos los miembros del Gobierno Provisional, una elección “antidemocrática” y con una total “falta de transparencia”. También muestra su rechazo hacia el contenido de la “declaración constitucional” emitida por el Consejo Nacional de Transición el pasado mes de agosto. De acuerdo con los dirigentes del Congreso Nacional Amazigh, esa declaración constitucional adopta la misma concepción islámico-árabe que tenía el Estado libio con Gadafi, algo que las fuerzas bereberes rechazan de forma radical.

Las organizaciones bereberes, a través del Congreso Mundial Amazigh, ya mostraron su disconformidad con el Consejo Nacional de Transición cuando uno de sus portavoces, Mustafa Abdeljalil, se dirigió el 23 de octubre a una multitud en la plaza de los Mártires de Trípoli para festejar oficialmente la caída del régimen gadafista y la liberación de Libia. En aquella alocución, Abdeljalil anunció que el futuro sistema político se regiría por la “sharia”, la ley islámica, y aventuró que, de esta forma, se modificaría el código civil para permitir la poligamia.

Tal declaración fue contestada con un duro comunicado por las organizaciones bereberes, que acusaban al Consejo de Transición de querer perpetuar la dictadura e instaurar un sistema “oscurantista” y “reaccionario”, al mismo tiempo que afirmaban que ellos no habían tomado las armas para instaurar un régimen de este tipo y que no se había derramado tanta sangre para terminar creando un régimen parecido al que se acababa de derribar. Igualmente, el Congreso Mundial Amazigh se quejaba de la forma en que había sido asesinado Gadafi y declaraba que el hecho de combatir a Gadafi no quitaba el derecho del dictador a tener un juicio y a defenderse frente a un tribunal.

Fuente: Cuarto Poder