miércoles 9 de mayo de 2012
Prensa Latina
Trípoli - El primer ministro libio, Abdel Rahim El-Keib, calificó de marginales a exinsurgentes que atacaron su oficina en esta capital para reclamar un estipendio prometido como recompensa por luchar contra Muamar El Gadafi, destacó hoy la televisión.
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Abdel Rahim El-Keib primer ministro libio |
Unos 200 exinsurgentes armados, algunos con morteros, carros equipados con ametralladoras antiaérea y fusiles de asalto, rodearon e irrumpieron en el edificio gubernamental el martes, supuestamente para exigir se reanudara el pago por su participación en la guerra de 2011.
Fuentes militares del autoproclamado gobierno del Consejo Nacional de Transición (CNT), que lideró la insurrección contra El Gadafi desatada en Benghazi el 17 de febrero de 2011, habían reportado dos muertos, pero este miércoles confirmaron un deceso y cuatro heridos.
Khaled Besher, funcionario de seguridad del CNT en Trípoli, precisó que tres guardias de seguridad y un atacante sufrieron lesiones, mientras 14 exsublevados fueron arrestados en las últimas horas.
El-Keib señaló que esos hombres "habían simulado" ser antiguos combatientes sublevados para cobrar la recompensa ofrecida en reconocimiento a su contribución, apoyados por militares de la OTAN, para derrocar al líder libio, capturado y asesinado en octubre pasado.
"Esta tarde, el edificio del consejo de ministros fue atacado por hombres armados bandidos que pretendieron pasar como revolucionarios (término usado aquí para aludir a los sublevados contra El Gadafi), pero no lo son", puntualizó el titular en su comparecencia de anoche.
Añadió que esos irregulares, milicianos de la minoría étnica bereber provenientes de la localidad suroeste de Yafran, alegaron que su ataque fue para cobrar el dinero, cuya anulación decidió el CNT tras advertir manifestaciones de fraude entre los beneficiados.
Mientras El-Keib tildó de malhechores y marginales a los atacantes, el portavoz del gobierno libio, Nasser Al-Manaa, señaló que el ministro de Defensa había iniciado negociaciones con los inconformes "para encontrar una solución" a sus demandas de pago.
El CNT, que pretende realizar elecciones para una asamblea constituyente el 19 de junio, ha sido incapaz de imponer su autoridad en el vasto territorio de Libia, donde milicias o brigadas de exinsurgentes controlan zonas y se niegan a entregar las armas.