lunes, 27 de febrero de 2012

Clinton pide a Rabat y Argel que luchen juntos contra el terrorismo

Lunes 27 de febrero de 2012
por Luis de Vega

La secretaria de Estado de EE.UU., Hillary Clinton, ha aprovechado su presencia en la reunión de los «Amigos de Siria» en Túnez para hacer una rápida gira por el Magreb que ha incluido además a Argelia y Marruecos. Clinton ha pedido a ambos vecinos que cooperen entre ellos para mejorar la lucha contra el terrorismo. «Marruecos y Argelia son para nosotros buenas contrapartes en la lucha contra el terrorismo», dijo una fuente norteamericana a la agencia France Presse, «pero no lo son entre ellos, por lo que podrían sacar beneficio de una colaboración más estrecha».

Hillary Clinton, secretaria de estado de EE.UU.
Los dos países han destensado sus relaciones en las últimas semanas pero siguen enfrentados por el conflicto del Sahara Occidental. Sus fronteras, además, permanecen cerradas desde 1994. El reino alauí abandonó hace años la Unión Africana, que acogió en su seno al Frente Polisario, y no suele ser invitado a los foros regionales de lucha antiterrorista que organiza Argelia para tratar de hacer frente a Al Qaida del Magreb Islámico (AQMI). La falta de cooperación entre Argel y Rabat es considerada como un lastre a la hora de hacer frente de manera efectiva a los yihadistas en el norte de África.

Esta es una de las principales preocupaciones de Estados Unidos. También lo es de España y no solo por la cercanía geográfica. Desde octubre del año pasado cuatro cooperantes españoles permanecen secuestrados en esta región.

Serio y realista

Clinton hizo público en la última etapa de su viaje en Rabat el apoyo de Washington al plan de autonomía presentado por Rabat para el Sahara Occidental. La secretaria de Estado lo calificó de «serio, realista y creíble», informa Efe. El proyecto no prevé la organización del referéndum de autodeterminación con el que los saharauis deberían decidir su futuro.

Estados Unidos premió en 2004 a Marruecos con un Acuerdo de Libre Comercio, pero Washington dejó claro antes de su firma que el territorio de la ex colonia española quedaba fuera al no estar oficialmente bajo soberanía del reino alauí. Rabat tuvo que aceptar.